Slipknot en Chile
Martes 27 de septiembre
Pista Atlética del Estadio Nacional
Luego de años de especulaciones y
tratativas infructuosas, con un retraso que ya se hace costumbre
en esta parte del continente, Slipknot, uno de los actuales números
más fuertes de la escena Hard-Rock mundial, pagaba su deuda
con sus fanáticos sudamericanos. Y la primera parte de
este esperadísimo tour, no pudo haber sido más auspiciosa.
Shows lotados en Colombia, Venezuela y Brazil. El de Sao Paulo
simplemente memorable, más de 23 mil personas y junto a
Sepultura.
Llegaba el turno de Chile y las expectativas
no eran menores. Slipknot es sino me equivoco, una de las bandas
con mejor venta de merchandising junto a Metallica y Iron Maiden.
Al menos en mi país, es difícil no toparse seguido
con un chico con polera de ellos.

La inclusión de los nacionales Rey
Chocolate, uno de los principales nombres de la escena Nu-Metal
criolla, fue una grata sorpresa. Hace bastante tiempo que tenían
merecido abrir un show de envergadura y esta era una excelente
oportunidad. Lástima que no pude llegar a presenciar el
show de ellos, pero me comentaron que fueron muy bien recibidos
por la gente, pese a las obvias limitaciones que imponen la mayoría
de las productoras a los grupos teloneros. Pero bueno esto no
es ninguna novedad. Tristemente en Chile, estamos a años
luz de que se promulgue alguna ley similar a la de países
vecinos como Argentina, donde es obligación tener un artista
nacional abriendo un show de una banda extranjera.
A las 21hrs se apagan las luces y las más
de 8 mil personas que acudieron a la Pista Atlética, gritan
enfervorizadas la aparición de los nueve enmascarados de
Iowa. Las increíbles referencias que tenía de su
performance, por fin serían confirmadas o diluidas. Para
mi sorpresa ocurrió lo segundo. “The Blister Exists”
fue el preludio de una completa desilusión.
Un sonido demasiado opaco, en el que se costaba
distinguir las notas. La presencia de la batería y las
percusiones brillaba por su ausencia. Para más remate el
volumen bajísimo, inaudito para una presentación
de estas características. Lo peor de todo es que la banda
por entrega, no se quedaba atrás y eso irradiaba una impotencia
mayor.
“SIC” y “Pulse of the Maggots”,
fueron aumentando la intensidad en el set list y en el público,
que coreaba eufórico los temas. Corey Taylor fue uno de
los puntos altos del show en general. Demostró ser un excelente
frontman, con varias frases en español, para tratar de
acercarse a una audiencia que ya parecía cegada por la
incondicionalidad, pese a las evidentes falencias en el sonido.
Ya con “Vermilion”, “Disasterpiece”
y “Everything Ends”, ya nos quedaba claro que la cosa
no subiría de nivel y que definitivamente el sistema de
sonido puesto para el show no daba para más. Sólo
nos quedaba disfrutar de lo que quedaba. El excelente primer single
de “The Subliminal Verses”, “Duality”
fue un punto destacado. Slipknot se veía muy complacido
por la ferviente respuesta de los fans chilenos. Craig en los
samples y Shawn en la percusión, tenían su propio
show, animando a la gente y colgándose de las torres.
El concierto proseguía con “Eyeless”,
“People=Shit” y “Spit it Out”, en este
último tema Corey, hace un break e incita al público
a sentarse en el cambio. Luego “Fuck me I´m all out
of enemies”!!! y toda la gente saltando con el cambio del
single de su disco homónimo. Gran momento.
Luego de alrededor de 80 minutos de presentación,
la banda luego de una breve pausa, retorna para despedirse con
un bis. “Wait and Bleed” y “Surfacing”
fueron el último capitulo del concierto de Slipknot en
Chile.

Nota a parte merece la seguridad del concierto.
Realmente no se quienes son los encargados de elegir a los guardias
ni bajo que parámetros se rigen, pero encuentro vergonzoso
que saquen a la fuerza del recinto a los chicos que caían
en el foso entre el escenario y la reja de contención por
hacer stage diving. Hasta cuando señores!!!! . Ya hasta
de eso se está privando a los asistentes. Como si ya no
hubiera sido suficiente con lo del sonido.
Sería bueno que para próximos
shows, si es que las productoras quieren retomar la confianza
de la gente, supieran diferenciar que la audiencia de un show
de Slipknot o de Judas Priest,no es la de Marco Antonio Solis
o un show de reggaeton. El público que asiste a los conciertos
de rock duro es incondicional y siempre ha apoyado los shows.
Y contradiciendo prejuicios de las autoridades de nuestro país,
es mucho más educado que el sequito de incultos y tropa
de perdedores que sigue los estilos de moda que rigen en las discos
y en la mayoría de las radioemisoras. Las cifras y la historia
lo avalan.
Por Francisco Reinoso
franciscoreinoso@teoriadelcaos.net