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Después del frió recibimiento
que tuvo a nivel general “No Gods, No Masters”,
un excelente pero incomprendido disco, por el solo hecho de
alejarse al clásico sonido de la banda, muchas interrogantes
quedaron en el aire para la banda pilar del metal en Chile.
La apuesta había sido arriesgada y se notaba que había
un progreso claro a nivel musical, pero los beneficios obtenidos
no fueron del todo palpables para una banda que se asociaba
más a un sonido clásico asociado a bandas como
Slayer, Sepultura y el primer disco de Machine Head que a
un contemporáneo de SYL. Y dado a que en el circuito
de metal el cambio implica total devoción o crucificción,
para Criminal el balance se cargaba más a lo último
que lo primero. Mi descontento era evidente, por que se sabía
lo que la banda se había jugado con el radicarse en
el Reino Unido, lo que había costado sacar el material,
y el esfuerzo que tanto Anton Reisseneger y Rodrigo Contreras
pusieron para materializar todo este sacrificio personal detrás
de este lanzamiento. Pero al parecer, no todo estaba dicho
por parte de ellos, ya que solo un año después
de la salida de “No Gods”, tenemos en frente a
“Sicario”, lo más asesino de Criminal en
años.
No se realmente si “Sicario”
es el resultado de ese amor propio que sale de todo hombre
ante la frustracion de vivir procesos tan difíciles
sin lograr el objetivo trazado, o más bien el producto
de circunstancias que surgieron previa y posteriormente a
la gira en Chile. Me puedo equivocar, pero me inclino a que
una combinatoria de ambos, es lo que marco a la banda para
iniciar este trabajo, y se nota. Para nadie es una novedad
que siempre ambientes adversos como estos son el preciso caldo
de cultivo para engendrar verdaderos monstruos de discos.
Y creo que, sin lugar a dudas, “Sicario” cumple
con ello con creces, y es el mejor disco de la banda al dia
de hoy desde el ya mítico y clásico “Victimized”.
Las razones son simples y las destaco a continuación:
Primero, creo que es fundamental la salida de Mark Royce,
tecladista de la banda en “No Gods”, por no presentarse
a la gira en Chile. Su ausencia implicó que todo los
samplers y bases que la música de Criminal experimento
en su trabajo anterior, pasaran a ser historia en este nuevo
trabajo. Y la verdad, pese a que me agrado mucho ese enfoque
más futurista en el disco, no hay ni el más
mínimo rastro de nostalgia de mi parte por tenerlos
en la actualidad. De hecho, creo que este supuesto contratiempo
en un inicio, fue el puntal del retorno del Criminal que todos
conocemos, pero aun más directo y compenetrado en la
composición y estructura de sus canciones. Se nota
que esa “carencia” los enfocó en crear
mejores canciones, cosa que hace ganar mucho a la banda en
su sonido más directo y extremo.
La otra parte clave para mi es Zac O'Neil.
Todo mi respeto a JJ Vallejo y Jimmy Ponce, anteriores bateristas
de la banda, pero para mi este siempre fue el link más
débil que limitaba a Criminal un freno para el avance
. Y es fácil darse cuenta que O’Neal, proveniente
de una banda tan potente como Extreme Noise Terror, pudises
entregar toda esa carencia que la banda necesitaba con urgencia.
No es algo que se note facilmente, pero su feeling y técnica
a la larga son un plus en la entrega como un todo. Su desempeño
en “Time Bomb”, “Shot In The Face”
o “The Land That God Forgot” creo que es la muestra
más clara de lo que hablo.
Finalmente, la reincorporación de
Juan Francisco Cueto (Kato) en el bajo, que se había
trasformado en algo insustituible en el tiempo desde su salida,
es la culminación plena a un circulo a cerrar. No se
cual habrá sido su real input en la composición
y desarrollo del disco, pero no tengo dudas que el sólo
tener de vuelta a un miembro base y original, le da una química
especial a toda la banda, aun más en este caso particular
donde su alejamiento fue producto de la partida al viejo continente
a radicarse como banda y no alguna rencilla interna.
Ahora, adentrándose únicamente
a las razones de que “Sicario” sea un excelente
disco a nivel musical, creo la respuesta es simple y facil.
Hay discos que son un puñado de canciones con un par
destacable que crean ruido por esos temas puntuales, pero
que con el paso del tiempo, quedan guardados como uno más
en el baúl de los recuerdos. Hay otros que son muy
trasgresores con la propuesta propia de la banda o el género
musical al que pertenecen, y son en su gran mayoria, incomprendidos
por la mayoría y glorificado por muy pocos. A veces
con el tiempo ganan un status de culto, pero en su mayoria,
pasan sin pena ni gloria. Y están esos discos que quedan
en la retina y mente de todos por que cada uno de los temas
que lo compone tiene su propia alma individual, y a la vez,
como un todo, y se trasforman en esos discos totalmente destacables.
Y “Sicario” esta en ellos. Cada tema es distinto,
con una onda particular que permite la fluidez necesaria del
disco, y que finalmente, como un todo, es totalmente destacable.
Desde el inicio punzante de “Rise and Fall” al
cierre en español con “Por La Fuerza De la Razon”
(con una tematica bien centrada en la relacion de nuestro
himno patrio con la realidad como país), pasando por
la envolvente “Time Bomb”al sonido clásico
de Criminal con “The Root Of All Evil”, sin olvidar
el lado violento y rapido de “Shot In The Face”
o la old school “From The Ashes”, “Sicario”
es de lo mejor que he escuchado este año. Y no solo
a nivel nacional, sino internacional.
Cuando se da en el clavo, se debe destacar,
y este es el caso. Si no llega a los oídos de todos,
es un tema netamente de promoción y publicidad. Por
que el disco está, y la misión de cada uno como
metalero es escucharlo. Totalmente destacable y una grata
sorpresa para mi. Felicitaciones a la banda, y espero que
las promesas de una visita antes de fin de año se hagan
realidad, por que esta vez, la primera fila me espera para
no sólo rememorar el pasado sino celebrar el futuro.
Por Cristóbal Lagos
cristoballagos@teoriadelcaos.net
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