Después
de una larga espera de 4 años desde el excelente “Sonic
Excess In Its Purest Form”, y de una completo cambio
de alineacion de la banda, Kirk Windstein vuelve con su demonio
Crowbar a la luz publica con, quizas, uno de los albumes mas
solidos de toda su carrera. Con la ayuda de sesion de Craig
Nunenmacher en bateria (Black label Society y ex Crowbar),
y Rex Brown (Pantera/Down) en el bajo y produccion, Lifesblood
es un disco solido y concreto, lleno del aura de Black Sabbath,
y digno de todo respeto.
Muy pesado, lleno de riffs a la vena, y
con una estructura musical basada en verso/coro lleno de ganchos
directos para quedarse por mucho rato en el cerebro dando
vueltas. Temas como “Coming Down” o “The
Violent Reaction” tienen ese aure Iommi en el riff que
saca sangre de los iodos y son ejemplos claros de todo lo
anterior.
Por su lado, “New Dawn”, “Underworld”
o “Dead Sun” muestran el lado mas clasico de Crowbar:
Esa descarga potente corte riff duros y pegados, cargado a
las guitarras de afinación baja, seccion ritmica de
bajas frecuencias y voces desgarradoras y bien garganta. Sobre
eso ultimo, las voces, destaco que la promesa de cantar más
melódico y tradicional que Windstein realizo mientras
se grababa en disco se cumple, a mi parecer, solo en los temas
mas lentos.“Fall Back To Zero”, “Moon”
o la triste balada “Lifesblood”, son de esas canciones
corta venas ya clásicas y conocidas en los trabajos
anteriores de la banda, todas llenas de la frustracion y depresion
a la que Crowbar ya nos tiene acostumbrado.
Quizás objetivamente tengan menos garganta que sus
primeros trabajos, pero Windstein mantiene el carraspeo y
fuerza de siempre en cada uno de los temas mas potentes, y
eso es a la larga conformidad para los que buscan la patente
de la banda con un 100% de satisfacción.
Finalmente, si a todo lo anterior se agrega toda esa potencia
de las bandas NOLA, es resultado es sin duda un acierto. Es
facil saber que estamos frente a un destacado para los amantes
del género. Basta escuchar “Slave No More”
para ver como Windstein si fue un factor clave en la composicion
de Down.
El tema es uno de los destacados, y sin duda, rememora los
mejores tiempos de la banda proyecto de las super figuras
del género. Tengo claro que será difícil
que este disco (que está honestamente dedicado a Dimebag
Darrel) sea el que lleve finalmente a Crowbar a la palestra
del éxito comercial (creo que ahí el gran beneficiado
quizas sea Corrosion Of Conformity y su destacado nuevo album,
que es más accesible vocal y compositivamente que este
trabajo), pero no tengo dudas que los amantes del genero y
seguidores de la banda agradeceran este trabajo sin licencias
para agradar a la masa.
Ojalá que me equivoque, ya que son
muchos años en un pseudo anonimato inmerecido, y es
tiempo que se premie este gran trabajo con el reconocimiento
que merece. Pero hay algo claro. Son estos discos que pocos
llegan a conocer los que con el tiempo se transforman en joyas
que otras generaciones aprecian o son considerados solo cuando
ya la banda no está con nosotros. Basta ver lo que
sucedió con Kyuss...
Por Cristóbal Lagos
cristoballagos@teoriadelcaos.net
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