Generalmente
cuando una banda aparece en un momento en que el mercado imperante
se encuentra repleto de bandas con una propuesta saturada
y rompe esquemas, llamando la atención de toda la prensa
especializada, la industria discográfica alienta y
saca decenas de clones con similar formula.
Es el caso de los fantásticos Killswitch
Engage, catalogados por muchos como lo mejor que le ha pasado
al sello Roadrunner Records desde Sepultura. Su segunda placa
“Alive or Just Breathing” fue lejos uno de los
mejores trabajos del 2002 y hasta hoy salen decenas de bandas
que tratan de emular su sonido. Pese a que han pasado tan
solo dos años desde su edición, ese disco tiene
toda la vibra de un clásico a la altura de joyas como
el “Vulgar Display of Power” de Pantera o “Burn
My Eyes” de Machine Head.
Agregando además las significativas
ventas (más de 100 mil copias solo en Estados Unidos),
producto de un incesante trabajo de promoción del sello
y varios tours, Killswitch Engage puede ser considerado como
uno de los líderes de la “New Wave of American
Heavy Metal”, el refresco de la escena norteamericana
de rock duro, que cada día se consolida con más
fuerza (God Forbid, Shadows Fall entre otros) en el mundo
entero.
La producción al igual que en su
última muestra, estuvo a cargo de su guitarrista Adam
Ductkiewicz, uno de los productores en boga de la escena metal-core,
quien nuevamente nos demuestra que es el más indicado
a la hora de explotar el sonido de la banda, dando un paso
a delante en este tercer episodio. La diversidad sonora que
Killswitch Engage nos tenía acostumbrados se mantiene
e incluso se ha hecho más notoria en este cd. Podemos
encontrar incluso dos cortes completamente instrumentales
con acertadas partes acústicas (“An Embers Rise”
e Inhale”) que dan una especie de respiro al poderoso
repertorio.
La brutalidad se mantiene intacta y eso
nos queda mas que claro con el tremendo “A big Farewell”,
que abre el disco y que es una verdadera muestra de poder
y tecnicismo. “The End Of Heartache”, mantiene
de gran forma todas las cualidades y atributos que hicieron
que este grupo causara sensación. Hablamos de esa mezcla
asesina de riffs que nos recuerdan a la mejor época
Thrash de la Bay Area mezclado con el virtuosismo del metal
sueco. “The Rose of Sharin”, es el primer single
y es lejos el tema mas “oreja” de la placa, con
un muy acertado coro melódico( que perfectamente podría
estar en una canción de un grupo soft rock)
El esperado estreno de Howard Jones en la
voz, no desentona y es un elemento destacado en esta placa.
Se nota con claridad que quiso tirar “toda la carne
a la parrilla” y mostrar a los fans sus cualidades,
con poderosos y guturales gritos y un interesante registro
melódico que utilizó en los coros, con un toque
muy marcado de las bandas glam rock de los ochenta.
En síntesis un buen disco, que podría
ser considerado como la continuación lógica
de su producción anterior, pero que para nada destiñe
la reputación de KillSwitch Engage, quienes de seguro
con “The End of HeartAche” seguirán ampliando
su legión de seguidores y lo que es significativo también,
no defraudarán a sus fanáticos de años.
Francisco Reinoso
franciscoreinoso@teoriadelcaos.net
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