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SYL es una perfecta maquina de caos comprimida
que tiene vida propia a traves de la musica. Al menos para
mí siempre lo ha sido. La racionalidad no existía
en los parametros de composicion. Pero despues de su disco
homonimo del 2003, todo mi planteamiento quedó en jaque.
Para mí, el disco fue lejos lo mas mediocre y muy por
debajo de toda expectativa posible para un trabajo de Mr.
Townsend.
Siendo fan acérrimo, no podía aceptar un disco
tan poco enfocado, controlado, y mas cercano a un disco de
rarezas de los proyecto de Townsend que la maquina feroz que
es SYL. Y que no se me malentienda. Todos los trabajos de
Townsend para mi habian sido una joya. Absolutamente todos,
pero por primera vez me enfrentaba a uno en donde los criterios
de composicion se veían tan confusos, forzados y blandos.
Y para peor, el concepto de parecer algo asi como un disco
de todo lo que no quedó de todos sus otros trabajos
nunca me lo pude sacar de la cabeza.
¿Por qué si habia afirmado que su mente estaba
lejos de SYL, y que dudaba sacar un trabajo bajo ese nombre,
habia cambiado de opinion para sacar algo tan fuera de lugar
con la banda? Nunca lo sabré, pero el hecho es que
SYL habia variado lo que para mi significaba. Por lo mismo,
al enfrentar este “Alien”, no bajé los
MP3s, no me conseguí el disco, no leí ningun
review al respecto, espere el tiempo de 2 envíos de
USA (ya que el primero me lo robaron), y obviamente, quedo
en la cola respecto a los otros CDs que habian arribado.
Y cuando llegó el momento de escuchar, fue antes de
dormirme con la luz apagada y acostado ya. De fondo solamente
para dormir. Asi de radical era mi expectativa. Lo bueno de
todo esto es, que a la postre, se transformó en algo
perfecto. El ambiente justo. Bastaron los primeros segundos
de “Imperial”, y el disco SYL ya habia sido superado
por completo.
Esto era SYL. Violento, directo, descontrolado y Devin Townsend
desgarrado en su forma de cantar, solo incorporando la melodia
en las partes necesarias. Era la mejor forma de perder horas
de sueño( que se pagarian mañana en el trabajo).
“Imperial” era sólo una introducción
de 2 minutos y algo. Townsend habia captado toda mi atención,
y disfrutaba cada nota. Se notaba de inmediato trabajo.
Hoglan era la maquina que disfruto desde Dark Angel; Byron
Stroud era quien le daba el soporte justo de peso con sus
frecuencias bajas y totalmente sincronizados a cada golpe
que daba. Al parecer, su estadía en Fear Factory sólo
a sido para mejor, y vemos a alguien que junto a Hoglan debe
ser una de las mejores secciones ritmicas en el estilo musical
que entregan.
Y para mi total satisfacción, finalmente las murallas
de guitarras por parte de Devin Townsend y Jed Simon están
de vuelta. Desde los riffs ultra densos y pesados hasta la
distorsion y esquizofrenia total, pasando por toda la cadencia
de lo que puede haber en el intermedio. Un festín de
nunca acabar. Si a eso le agregamos los sampleos y teclados
justos para crear los ambientes, y Townsend cantando enfocado
para SYL, este “Alien” rapidamente se ha transformado
en algo perfecto y uno de los destacados para este año.
Desde la psicopatía in creciendo de “Skeksis”,
el aura de el disco City en “Shitstrom”, pasando
por la mas accesible y primer single “Love?”,
la enfermiza “We Ride”, y cerrando con “Zen”
(el disco termina con “Info Dump”, que como su
nombre lo dice, no es mas que ruidos cercanos al desperdicio.
Con audífonos y fuerte, son realmente molestos), este
disco es todo lo que esperaba que el homónimo SYL fuera
.
Este si es un digno sucesor de “City”, y logra
estar en la línea lógica que se inicio con el
incomprendido pero excelente “Heavy As A Really Heavy
Thing”. Nada más que decir. Esta vez Townsend
vuelve a estar en mis favoritos con un disco realmente excelente
de principio a fin. Un acierto.
Por Cristóbal lagos
cristoballagos@teoriadelcaos.net
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